Navidad en Croatán
Lunes, 25 de Diciembre de 2006 - por David de UgarteEste año el editorial de Navidad se publica desde Mondevideo
Llueve ahora sobre el Río de la Plata. Es nuestro primer solsticio en el hemisferio Sur. Aquí, en vez de celebrar el renacimiento anual del Sol cuando las noches no podían parecer ya más largas ni más frías, se celebra su muerte. Una tregua promesa en la que el día mengua de a pocos ampliando el cobijo tranquilo de las noches de verano.
Hace ahora cuatro años, comenzamos en la Bitácora de las Indias una pequeña tradición: escribir, el único editorial del año en la mañana del día de Navidad. Un homenaje por cierto a Mark Twain desde la primera bitácora corporativa que en el mundo fue.
Este año, el poder de las redes se nos ha aparecido en Nochebuena. Acá, en Montevideo, desde donde escribo, es tradición que los ciudadanos lancen serpentinas, espirales y cohetes desde sus terrazas. El resultado: un gigantesco castillo distribuido de fuegos artificiales que durante casi tres horas llena de luz el cielo nocturno de la ciudad. La gente llena los balcones tras la cena y una legión de pequeños mumis inician el espectáculo.
Este año la primera luz del 25 de diciembre nos despierta preguntándonos, como José León en Santiago el otro día, qué hemos de hacer para ser pequeños mumis en nuestro mundo. Al fin, ¿No está en el espíritu de Navidad el principio del regalo sin propósito? ¿No les llega algo del olor de las playas de Croatán en estos días?
Sí, es Navidad, nuestra quinta Navidad en las Indias, la decimo novena en la red. Hoy, con mucho navegado ya, más que nunca les invito, casi como un ruego, siempre como un juego, que no se queden en las playas. Métanse mar adentro. Croatán espera al otro lado.
Y merece la pena.

